Yo también he vuelto a Substack y le estoy viendo ventajas que antes no había considerado. Una de ellas es leer artículos tan interesantes como el tuyo. A la par tengo una reflexión que me gustaría compartirte a través de una pregunta. La planteo poniéndote de ejemplo. Con lo prolífico que eres llegará un momento en que tengas muchos escritos publicados (vaya, definí como si estuviera haciendo una reflexión). La cosa es la siguiente, ¿hasta ahí dejarás todo? ¿Que los escritos queden disponibles por el resto de los siglos aquí en las pantallas digitales o piensas pasarlos a un libro de papel? La comparativa va a lo siguiente: lo que has escrito ¿tiene menos valor si lo dejas en la red? Es que estaba pensando esto: ya en nuestros días ¿tiene caso la consideración que durante siempre le hemos dado al libro impreso? ¿Recibiremos el mismo trato de los escritores en papel aunque dejemos todo en la web?
¡Hola, Ergo! Qué gusto volver a verte por aquí luego de tiempo. Sobre lo que consultas, te responderé desde mi situación personal. Al ser editor, tengo cierta facilidad para que los textos que publico en la red aparezcan en un libro. No todos, por supuesto, pero sí aquellos que veo que tienen mayor valor literario.
Me parece que, más que medirnos por el valor que otros nos dan —que es importante en el oficio, no voy a discutirlo— es tener muy claro lo que queremos conseguir como artistas. Sé de escritores que son muy buenos, pero que no tienen ningún interés en publicar libros, porque todo el sentido de su arte reside en escribir y publicar en la red. Con eso les basta. Y, al menos para mí, no son menos escritores por eso. De hecho, mucho he aprendido de ellos, y se los he manifestado.
También hay otro grupo de escritores —entre los que me incluyo— que sí tenemos como objetivo publicar libros. Hasta ahora, todos los libros que he publicado contienen textos que primero publiqué en mis blogs. Allá por el 2013, incluso, tenía muy activo mi blog principal de Blogger, en el que publicaba todos mis textos literarios (por entonces no publicaba artículos), y la mayoría de ellos los incluí en mis libros. Cuando abrí mi cuenta en Substack, esos textos ya no los publiqué aquí nuevamente. Y lo mismo pienso hacer con los textos que comparto en esta cuenta, porque, aunque ahora estoy trabajando en mi primera novela, no descarto publicar un nuevo libro de prosa poética en estos años.
No creo que lo que uno escribe tiene más o menos valor si se queda en la red o está en un libro. La literatura es indiferente a eso: cuando un texto es bueno, da igual el formato en que se lea. Pero es verdad que, al menos para mí —y para muchas personas—, la experiencia de lectura en un libro en físico es superior. Esto no significa que uno deba publicar libros sólo porque sí. Yo siempre he defendido que a los lectores no hay que entregarles cualquier cosa. Para publicar un libro hay que trabajar mucho lo que uno escribe, en todos los niveles. Y como editor, me parece que la estética de un libro es igual de importante. En conjunto, el trabajo literario y editorial enaltecen el valor de un libro. Y un libro bien hecho, se convierte en algo más que un simple producto: forma parte de la vida de quien lo lee; ese valor sentimental que adquiere le da un valor mucho mayor.
Publicar en la web, por otro lado, tiene sus ventajas: llegas a más gente, tu trabajo se comparte más rápido, es más accesible. Por ello, aunque publique libros, nunca dejaré de escribir en la web. Crearse un espacio, hacerse un nombre en este vasto mundo virtual ya de por sí es difícil, y es necesario ser constante. Pero lo veo también como una antesala. Publicar en la web es el primer paso para darte visibilidad, y eso, con el tiempo, puede hacerte más llevadero el trabajo para publicar un libro luego. Porque según como lo veo, no habríamos de conformarnos con dejar todo en la web, sobre todo si nuestro objetivo es hacer de la escritura un oficio o profesión, ya que un libro siempre será un gran respaldo para nuestro trabajo.
Espero haber respondido a tus preguntas. ¡Y bienvenido de vuelta!
Yo también he vuelto a Substack y le estoy viendo ventajas que antes no había considerado. Una de ellas es leer artículos tan interesantes como el tuyo. A la par tengo una reflexión que me gustaría compartirte a través de una pregunta. La planteo poniéndote de ejemplo. Con lo prolífico que eres llegará un momento en que tengas muchos escritos publicados (vaya, definí como si estuviera haciendo una reflexión). La cosa es la siguiente, ¿hasta ahí dejarás todo? ¿Que los escritos queden disponibles por el resto de los siglos aquí en las pantallas digitales o piensas pasarlos a un libro de papel? La comparativa va a lo siguiente: lo que has escrito ¿tiene menos valor si lo dejas en la red? Es que estaba pensando esto: ya en nuestros días ¿tiene caso la consideración que durante siempre le hemos dado al libro impreso? ¿Recibiremos el mismo trato de los escritores en papel aunque dejemos todo en la web?
¡Hola, Ergo! Qué gusto volver a verte por aquí luego de tiempo. Sobre lo que consultas, te responderé desde mi situación personal. Al ser editor, tengo cierta facilidad para que los textos que publico en la red aparezcan en un libro. No todos, por supuesto, pero sí aquellos que veo que tienen mayor valor literario.
Me parece que, más que medirnos por el valor que otros nos dan —que es importante en el oficio, no voy a discutirlo— es tener muy claro lo que queremos conseguir como artistas. Sé de escritores que son muy buenos, pero que no tienen ningún interés en publicar libros, porque todo el sentido de su arte reside en escribir y publicar en la red. Con eso les basta. Y, al menos para mí, no son menos escritores por eso. De hecho, mucho he aprendido de ellos, y se los he manifestado.
También hay otro grupo de escritores —entre los que me incluyo— que sí tenemos como objetivo publicar libros. Hasta ahora, todos los libros que he publicado contienen textos que primero publiqué en mis blogs. Allá por el 2013, incluso, tenía muy activo mi blog principal de Blogger, en el que publicaba todos mis textos literarios (por entonces no publicaba artículos), y la mayoría de ellos los incluí en mis libros. Cuando abrí mi cuenta en Substack, esos textos ya no los publiqué aquí nuevamente. Y lo mismo pienso hacer con los textos que comparto en esta cuenta, porque, aunque ahora estoy trabajando en mi primera novela, no descarto publicar un nuevo libro de prosa poética en estos años.
No creo que lo que uno escribe tiene más o menos valor si se queda en la red o está en un libro. La literatura es indiferente a eso: cuando un texto es bueno, da igual el formato en que se lea. Pero es verdad que, al menos para mí —y para muchas personas—, la experiencia de lectura en un libro en físico es superior. Esto no significa que uno deba publicar libros sólo porque sí. Yo siempre he defendido que a los lectores no hay que entregarles cualquier cosa. Para publicar un libro hay que trabajar mucho lo que uno escribe, en todos los niveles. Y como editor, me parece que la estética de un libro es igual de importante. En conjunto, el trabajo literario y editorial enaltecen el valor de un libro. Y un libro bien hecho, se convierte en algo más que un simple producto: forma parte de la vida de quien lo lee; ese valor sentimental que adquiere le da un valor mucho mayor.
Publicar en la web, por otro lado, tiene sus ventajas: llegas a más gente, tu trabajo se comparte más rápido, es más accesible. Por ello, aunque publique libros, nunca dejaré de escribir en la web. Crearse un espacio, hacerse un nombre en este vasto mundo virtual ya de por sí es difícil, y es necesario ser constante. Pero lo veo también como una antesala. Publicar en la web es el primer paso para darte visibilidad, y eso, con el tiempo, puede hacerte más llevadero el trabajo para publicar un libro luego. Porque según como lo veo, no habríamos de conformarnos con dejar todo en la web, sobre todo si nuestro objetivo es hacer de la escritura un oficio o profesión, ya que un libro siempre será un gran respaldo para nuestro trabajo.
Espero haber respondido a tus preguntas. ¡Y bienvenido de vuelta!
Un abrazo.